domingo, 29 de enero de 2017

HUEVO ENCAPOTADO AL ESTILO "EL PLATILLO COMILÓN"




© El Platillo Comilón



INGREDIENTES: (para 4 personas)

  Para freír los huevos:
    -  4 huevos (uno por persona)
    -  Aceite de oliva
    -  Sal

  Para hacer la bechamel:
    -  Una cebolla
    -  Un chorro de aceite de oliva
    -  Harina de trigo
    -  Carne sobrante del cocido bien picada
    -  Caldo de verduras, de carne o de cocido
    -  Leche de vaca entera o semidesnatada

  Para rebozar:
    -  2-3 huevos
    -  Pan rallado


ELABORACIÓN:

  Los huevos dan mucho juego en la cocina, los podemos encontrar como ingrediente principal en multitud de platos o como un ingrediente más dentro de los mismos. En la receta que os traemos hoy el huevo es el protagonista, pero claro, ayudado por el resto de ingredientes. ¿Estás preparado para elaborar y degustar esta delicia? ¡Síguenos a nuestra cocina!

  En primer lugar lo que debemos hacer es freír los huevos, uno por persona. Freír un huevo parece fácil pero no lo es. ¿Quieres saber cómo freír un huevo de forma sencilla? ¿Cómo evitamos que nos salte el aceite mientras le freímos? Pasa por mi sección: Técnicas de cocina.


  Una vez fritos los dejamos en un plato con papel absorbente  para reducir la cantidad de aceite que tienen y, cuando estén templados, los metemos en la nevera para enfriar completamente.


  Mientras hacemos una bechamel algo espesa para rebozar cada uno de los huevos. Para ello ponemos aproximadamente un dedo de aceite de oliva en una cacerola grande a fuego medio. Picamos una cebolla en trozos muy pequeños, la pochamos y acto seguido añadimos tanta cantidad de harina de trigo hasta que quede suelta, es decir, hasta que haya empapado toda la cantidad de aceite presente y le dé un aspecto más o menos terroso. Bajamos el fuego y removemos sin parar para evitar que se queme y se adhiera al fondo de la cacerola. Lo que debemos conseguir es tostar la harina sin que se formen grandes cantidades de grumos. Una vez tostada comenzamos a añadir el líquido. Para ello retiramos la cacerola del fuego, teniendo especial cuidado por la emisión de vapor caliente que se produce al echarlo.


  Para que una bechamel salga más sabrosa podemos utilizar como líquido una mezcla de leche de vaca entera o semidesnatada y caldo. Este puede ser de verduras, carnes, pescados, etc., todo depende para lo que la queramos utilizar. En nuestro caso la vamos a hacer con el caldo de cocido, porque en ella también echaremos carne picada sobrante del cocido, excluyendo el chorizo, para darle mayor sabor.

  Añadimos entonces el caldo de cocido y la leche hasta que la harina espese. Pero ¡cuidado!, lo echaremos poco a poco hasta conseguir la consistencia deseada y sin para de remover. No debe quedar líquida. El fuego debe estar al mínimo para evitar que se pegue e incluso, en algunas ocasiones, nos pedirá que lo retiremos. Debemos evitar la formación de grumos y si los hay, podemos utilizar una batidora de brazo para deshacerlos. ¡Pero ojo! fuera del fuego. Una vez deshechos lo volvemos a poner para que rompa a cocer. Es en este momento cuando echamos la carne sobrante del cocido bien picada: muñón de cordero, huesos de espinazo salados, jamón y pollo, evitando que caigan huesos o ternillas.

  Salamos al gusto y removemos sin parar con el fuego al mínimo. Lo retiramos y volcamos el contenido en una fuente de cocina. El contenido debe caer prácticamente de una vez, como si de una madeja se tratase. Esto quiere decir que la bechamel tiene la consistencia deseada para poder ser manipulada, de lo contrario, si quedase demasiado blanda, no se podría manipular adecuadamente. Dejamos templar y la metemos en la nevera para enfriar.


  Para saber cómo preparamos una sabrosísima bechamel al estilo del Sr. Comilón, en este caso para gratinar, pincha AQUÍ.

  Una vez frío el huevo y la bechamel podemos seguir. En un plato batimos 2-3 huevos y en otro ponemos pan rallado.


  Hacemos una bola de bechamel, la aplastamos y sobre ella ponemos el huevo con la yema hacia arriba.





  Hacemos lo mismo por el otro lado, en este caso con mucho cuidado de no romper la yema. Para ello nos podemos ayudar de una paleta de cocina, de la espumadera, etc. Lo que debemos conseguir es que las capas de bechamel cubran el huevo totalmente.



  Una vez cubierto por ambos lados lo pasamos con cuidado por el huevo batido y posteriormente por el pan rallado.



  Ponemos unos 2-3 dedos de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Una vez caliente echamos el huevo y si vemos que el fuego está muy alto, lo bajamos para evitar que se queme. Dejamos que se dore por ambos lados y lo sacamos a un plato con papel de cocina absorbente. El resultado es espectacular. Seguro que lo haces más de una vez.



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2 comentarios :

  1. Madre mía!! Qué pintaza!! Eso si...tiene un pelin de elaboración...jajajaja. Pero seguro que merece la pena tanto esfuerzo. Como siempre SUBLIME!!

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  2. Tiene que estar riquísimo !!!!

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