domingo, 4 de diciembre de 2016

RISOTTO DE CEBADA PERLADA CON SETAS SHITAKE Y REBOZUELOS O CHANTARELAS


© El Platillo Comilón



INGREDIENTES: (para 4 personas)

  -  Una taza y media de cebada perlada
  -  150 gr de setas Shitake o una bandeja de setas ya preparadas
  -  2 puñados de rebozuelos o chantarelas
  -  Una cucharada de mantequilla
  -  1.5 litros de caldo de verduras o de pollo
  -  Media taza de vino blanco
  -  Una cebolla de tamaño mediano
  -  2 dientes de ajo
  -  Una ramita de perejil fresco
  -  Una cucharadita de pimienta negra molida
  -  Una taza de queso Edam rallado
  -  Una taza de lascas de queso Parmigiano
  -  Aceite de orégano
  -  Agua
  -  Sal



ELABORACIÓN:

  El risotto es uno de los platos más típicos de la cocina italiana. Su ingrediente principal es el arroz, pero no de cualquier tipo, ya que suelen usarse arroces de gran calidad. Existen muchísimas variedades sobre la forma de cocinar este delicioso plato y hoy, en El Platillo Comilón, haremos una versión que no dejará indiferente a nadie. Haremos un risotto con cebada perlada y no con arroz. Sí, un risotto sin arroz. ¿Nos acompañas  a la cocina y vemos cómo se hace?

  La cebada es uno de los cereales que más cantidad de fibra presenta, aunque si se encuentra perlada, esta propiedad disminuye sustancialmente porque se descascarilla cada uno de los granos, es decir, se le quita la cáscara externa, disminuyendo como consecuencia la cantidad de fibra, y se pule dándole un aspecto similar al grano del arroz. La podemos encontrar en tiendas de dietética y herbolarios, aunque su venta y uso cada vez están más extendidos.


  Este tipo de cebada, al presentar un grano muy duro, debe dejarse en remojo el día anterior a la realización de la sopa para hidratarlo y así ablandarlo. En un bol o fuente de cocina ponemos una taza de cebada perlada y cubrimos de agua tras realizar varios lavados de la misma para eliminar, por ejemplo, cualquier resto de tierra. Reservamos de esta manera durante toda la noche.

  A la mañana siguiente podremos ver cómo el grano se ha hinchado por efecto del agua. Tiramos el agua en el que ha pasado toda la noche, lavamos bajo el agua del grifo, escurrimos  y reservamos.


  En una cacerola de gran tamaño ponemos una cucharada de mantequilla y un chorrito de aceite de orégano, tomillo o romero, lo que más nos guste, y pochamos una cebolla cortada en trozos finos y alargados junto con 2 dientes de ajo pelados y cortados en finas láminas.


  Si quieres saber cómo se hace el aceite de orégano, pincha AQUÍ o en la imagen. El toque que otorga a nuestros platos es especial.


  Añadimos unos dos puñados de rebozuelos o chantarelas y una bandeja de setas Shitake, unos 150 gramos aproximadamente, limpias y troceadas, rehogamos unos minutos y posteriormente añadimos la cebada perlada bien escurrida y una ramita de perejil fresco picado. Hacemos lo mismo durante unos minutos.

  Para saber cómo se limpian las setas, pasa por mi sección: Técnicas de cocina.


  Regamos todo con media taza de vino blanco y dejamos reducir a fuego medio-bajo durante 5 minutos. Pasado este tiempo añadimos 1.5 litros de caldo casero de verduras o pollo, o de ambos, según gustos, una cucharadita de pimienta negra molida y sal.


  Si quieres saber cómo preparamos un buen caldo o fondo de cocina, pasa por mi sección: Técnicas de cocina.


  Ponemos a fuego medio y, una vez que empieza a cocer, removemos poco a poco para evitar que se nos pegue en el fondo de la cacerola.  Dejamos cocer durante unos 30-40 minutos. Si hemos puesto la cebada en remojo la noche anterior, este tiempo será menor, aunque siempre podremos ir probando el grano para ver su grado de dureza a medida que pasa el tiempo de cocción. Si vemos que el caldo se consume y hace falta más, añadimos lo suficiente poco a poco.

  Llegado el punto en el que al grano le queda muy poco tiempo de cocción, añadimos una taza de queso Edam rallado. Podemos añadir otro queso que nos guste, pero es mejor rallarlo nosotros directamente de la cuña, que comprar uno de esos quesos rallados de bolsa. Removemos para que el queso se derrita y mezcle con todos los ingredientes y apagamos el fuego. Dejamos reposar 5 minutos como mucho y al servir en los platos rociamos con unas lascas de queso con sabor fuerte, duro y granuloso, como el Parmigiano. El sabor que brinda al plato es espectacular. Rica la receta, ¿verdad?






1 comentario :

  1. Muy bueno!!!! Riquísimo!!! Espero comerlo más de una vez.

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