domingo, 26 de junio de 2016

SALMOREJO DE PAPAYA



© El Platillo Comilón



INGREDIENTES: (para 6 personas)

  -   1 Kg de papaya
  -   50 gr de pan duro del día anterior o miga de pan de molde
  -   Medio diente de ajo
  -   Un vaso de aceite de oliva (200 ml aproximadamente)
  -   Medio vasito de agua
  -   4 huevos
  -   Jamón serrano
  -   Sal


ELABORACIÓN:

  ¿Por qué no mezclar un sabor tropical como el que nos aporta la papaya en un plato tan español como es el salmorejo? Esto es lo que os proponemos hoy desde El platillo Comilón, ¿qué os parece? 

  Anteriormente, de la cocina del Sr. Comilón, salió una receta donde la papaya era el ingrediente estrella: ensalada de papaya. En su día hablamos de algunas de las características tanto físicas como nutricionales que nos aporta esta fruta, pero hoy te las volvemos a refrescar.

  La papaya es una fruta tropical poco consumida en nuestro país pero sí en muchos otros como Australia, India, Tailandia, Vietnam…. aunque su origen proviene de México, Centroamérica. Dependiendo del país en el que nos encontremos, se le conoce con uno u otro nombre como lechosa, mamón, fruta bomba, etc. Aquí en España la conocemos como papaya.

  Posee multitud de propiedades medicinales entre las que cabe destacar las digestivas y antiinflamatorias. Son muchas las vitaminas que contiene A, B1, B2 C, etc. aparte de su elevado contenido en potasio y otros muchos minerales esenciales para el buen funcionamiento del organismo. Su intenso sabor hace que sea utilizada en muchos platos dulces y salados en nuestra cocina. Se puede comer directamente, sin tratamiento previo, cocinada de varias maneras o como ingrediente principal en muchos otros platos.
  A la hora de comprarla nos podemos encontrar papayas verdes, inmaduras, de pulpa verdosa, muy utilizadas en la cocina vietnamita, pero escasas por estas latitudes, y papaya en su punto óptimo de maduración cuyo color anaranjado y ligeramente rojizo de su pulpa nos deslumbra.

  Su parte interna presenta un hueco central a lo largo de toda ella donde se asientan muchísimas semillas de color negro, si esta  está madura, como si se tratasen de huevas de un pez o perlas negras. Son blandas al tacto y gelatinosas y, aunque su sabor es algo fuerte, se pueden comer por ejemplo en aderezos de ensaladas y, en ocasiones, incluso utilizarlas como sustituto de la pimienta por el sabor picante que presentan.

  Externamente está protegida por una corteza verde que hay que quitar para comer. Dependiendo del estado de maduración en el que se encuentre esta tornará a color amarillento. Cuando vayamos a comprar una papaya debemos elegir aquella que no presente daño alguno en su exterior, firme y de color verdoso-amarillento para que el proceso  de maduración continúe en el frigorífico.
  Para hacer el salmorejo de papaya lo que vamos a hacer es sustituir los tomates por la papaya. Esta debe estar en su punto óptimo de maduración con una superficie libre de daño alguno que pueda alterar su sabor.

  En el vaso de la batidora, o en otro recipiente alto y estrecho echamos, un kilo de papaya sin pepitas, pelada y troceada, unos 50 gramos de pan duro del día anterior y medio diente de ajo. Si nos gusta el salmorejo con un sabor más intenso a ajo podemos echarle más cantidad y, si no tenemos pan duro del día anterior, podemos utilizar pan de molde sin bordes.


  Batimos todo bien a máxima potencia y añadimos poco a poco un vaso de aceite de oliva (200 mililitros aproximadamente). Mezclamos todo hasta homogeneizar totalmente y salamos al gusto. Si vemos que queda muy espeso, podemos arreglarlo añadiendo medio vasito de agua o tanta como sea necesaria hasta conseguir la consistencia deseada (opcional, según gustos). Ahora bien, podemos consumirlo de esta manera o podemos colarlo, ayudándonos de un colador y un cazo de cocina de los de servir sopa por ejemplo, para que quede más fino al paladar. Conservamos en el frigorífico hasta consumir. En el momento de servir movemos bien el salmorejo y, al igual que el tradicional, lo acompañamos con dos huevos picados junto con unos taquitos o tiritas de jamón serrano. ¡Veréis que mezcla de sabores tan espectacular!






3 comentarios :

  1. Mmmmmmmmm!!! Con lo que me gusta el salmorejo!! Y éste está de mueeeerte!! Una vez más tengo que darle la Enhorabuena al Sr. Comilón!!! Bravo!

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  2. Sr. Comilón, tiene que estar buenísimo. Tengo que hacerlo.

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