domingo, 12 de julio de 2015

"BODEGÓN CON CAJA DE DULCE, ROSCA Y OTROS OBJETOS" DE LUIS EGIDIO MELÉNDEZ (1.770)


"Bodegón con caja de dulce, rosca y otros objetos"
Luis Egidio Meléndez 1.770




Autorretrato  Luís Egidio Meléndez (1.746)
(París, museo del Louvre)
  

  Luis Egidio Meléndez, nacido en Nápoles (Italia) en 1.716 y fallecido en Madrid (España) en 1.780, fue considerado como uno de los mejores bodegonistas españoles del siglo XVIII y uno de los más distinguidos representantes de las pinturas de naturaleza muerta. 





  Actualmente no podemos ver esta obra expuesta en el Museo Nacional del Prado. Como ya sabéis, no todas las obras se exponen, otras van rotando, otras están en restauración y muchas otras salen a exposiciones temporales. Pero hoy, vamos a ir abriendo boca para conocer este tipo de bodegones donde aparecen diversos utensilios, los que le incluyen en los bodegones de costumbres domésticas. El género del bodegón da para mucho, pese a que puede parecer algo arduo o carente de interés a primera vista.

  Este bodegón estuvo en varios sitios reales: pasó del Palacio Real de Madrid a la casita del Príncipe en el Escorial y de ahí, finalmente, a Aranjuez hasta que se añadió a las colecciones del Prado.

  En primer plano tenemos una "salvilla" de plata, una bandeja con una o varias encajaduras donde se aseguran las copas, tazas o jícaras evitando así el movimiento y el tintineo del cristal.


  Los estudiosos en este artista, creen que el vaso que sujeta puede que esté realizado en cristal del plomo de la Real Fábrica de Cristales de la Granja. El brillo y los destellos que presenta no deja lugar a dudas, al igual que ocurre con el plato y el tenedor, ambos a juego. Encima del plato hay una caja de dulce destapada con jalea, que si nos fijamos se ve hasta el reflejo del pan que tiene al lado.




En segundo plano vemos un enfriador de corcho con una botella en su interior con el gesto grácil del corcho y la cuerda que bordea su extenso cuello de cristal, estilizando la composición y dando a la luz una importancia crucial.

  Pero, sin hablar de la técnica de Meléndez, que no deja de ser primorosa, vemos un acto diario: la comida, el hecho de poner la mesa y cómo los utensilios, a lo largo de la historia, se han ido convirtiendo en unas herramientas para comer más cómodas, más prácticas y más baratas o más caras según se mire. 

  Se plasma cada vez mejor en este tipo de obras el acto social de comer como clave del estatus social de la persona y el nivel adquisitivo de esta en la mesa.



  Como curiosidad deciros que el tenedor es uno de los utensilios que ya existía desde el siglo XI, pero se utilizaba casi siempre para trinchar. Esta herramienta no era entendida como lo hacemos en la actualidad. Es en el siglo XVIII cuando se empiezan a utilizar tenedores de manera individual, cuando el protocolo en la mesa fue más rígido, mas fino. Antes se comía con la mano, donde el único utensilio eran los dientes del comensal ... ¡pobre del que no los tuviera! Por muy rico que uno fuera, si no tenía dientes, ni pichón, ni pavo, ni faisán podría comer. Existió desde la antigüedad la idea de las dentaduras postizas, pero de eso, por ahora, no vamos hablar.

  El pan siempre tiene connotaciones religiosas en este tipo de pinturas. Es por ello por lo que nos hace replantearnos la obra en sí: la presencia de los lujosos utensilios , de la jalea como un manjar.... pero todo está acompañado de pan, otorgando cierto punto de austeridad recalcado también por la presencia del corcho y el envoltorio de la botella.

  ¿Tenéis alguna herramienta o utensilio favorito a la hora de comer o cocinar?










1 comentario :

  1. Que bueno e interesante esta semana. Saludos para todos.

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