domingo, 22 de marzo de 2015

SOPA DE MAÍZ Y POLLO



© El Platillo Comilón



INGREDIENTES: (para 4 personas)

   -  Un litro y medio de caldo de pollo
   -  3-4 filetes de pechuga de pollo
   -  Una lata y media de las pequeñas de maíz 
     (200 gr aproximadamente)
   -  Una cucharada y media de aceite de sésamo
   -  2 cucharadas de harina de maíz (maicena)
   -  2 huevos
   -  Mezcla molida de tres pimientas (al gusto)
   -  Sal



ELABORACIÓN:

  En la cultura gastronómica china aparecen infinidad de tipos de sopas, todas ellas elaboradas con productos muy sabrosos, llenos de color y aromas que hacen de ellas un plato exquisito y muy apropiado para días fríos de invierno. Hoy, desde la cocina de El Platillo Comilón, vamos a preparar una deliciosa sopa de maíz y pollo, típica de los restaurantes chinos que se encuentran en España. ¿Será igual la sopa que sirven en un restaurante de este tipo que la que se puede comer en su propio país? Su elaboración es muy sencilla, así que…. ¿nos acompañas a la cocina? La base de la sopa la constituye un buen caldo de pollo.


Si quieres saber cómo preparamos un buen caldo o fondo de cocina, pasa por mi sección: Técnicas de cocina.


  En nuestro caso hemos elaborado un rico caldo con 4 muslos de pollo, un puerro y 3 zanahorias. Lo hemos dejado cocer a fuego lento, durante al menos 2 horas, hasta alcanzar un sabor intenso y concentrado. Una vez obtenido el caldo lo pasamos a la cacerola donde vamos a hacer la sopa, a fuego medio-bajo, previamente colado para quitar cualquier resto de alimento que pudiese tener (al menos debemos conseguir entre 1’5-2 litros). Si en ese momento no tenemos caldo de pollo recién hecho, siempre podemos tirar del que venden ya preparado y listo para usar. Sea como sea, reservaremos medio vaso de caldo frío donde desleiremos 2 cucharadas de harina de maíz (maicena) para que, al echarlo al resto, la sopa adquiera una consistencia más densa. Si esta la intentamos desleír con el caldo caliente formará grumos, imposible a veces de eliminar. 

 Seguidamente nos disponemos a añadir el maíz. En nuestro caso hemos utilizado maíz cocido de bote. Escurrimos el agua que contiene y, con ayuda de un tenedor, espachurramos unos cuantos granos, no todos, y lo añadimos al caldo una vez que este rompe a hervir. 


 De esta manera el agua que suelta el maíz aportará un sabor peculiar a nuestra sopa. Posteriormente cortamos en pequeños dados 3-4 filetes finos de pechuga de pollo, retirándoles las posibles hebras, pellejos o restos de sangre que puedan tener, y lo añadimos al caldo.


 Echamos una cucharada y media de aceite de sésamo, pimienta molida al gusto (si tenéis pimienta molida de tres mezclas mejor, ya que le aporta un toque distinto, más intenso), y sal. Removemos todo bien hasta mezclar.

  En un plato batimos 2 huevos y lo añadimos al caldo. Esto lo debemos hacer lentamente, a modo de hilo y sin parar de remover para evitar que se forme una masa y este se cuaje en el momento. De esta manera obtendremos pequeñas hebras de huevo cuajado y deshilachado por todo el caldo mezclados con el resto de ingredientes. Dejamos cocer unos 20-25 minutos, tiempo suficiente para que el pollo se haga, y… listo para servir. Seguro que os gusta.






2 comentarios :

  1. ¡Tiene que estar riquísima!

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  2. Esta sopa que ya he probado os la recomiendo, está riquisima y es sencillisima de preparar. Saludos a todos.

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